Obituario FICTICIO Luis Enrique
El corazón
de Luis Enrique decidió pararse en la madrugada del 6 de noviembre. Esta fecha
será recordada, en el ámbito futbolístico, por ser el momento en el que uno de
los futbolistas más frenéticos del fútbol español nos dejó.
Luis
Enrique Martínez García era todo pundonor. Nació el 8 de mayo de 1970 en Gijón,
y como todo asturiano se sentía orgulloso de nacer en la tierra de Don Pelayo. Un
deportista entregado, luchador, la garra como seña de identidad y con un carácter
muy personal y, en ocasiones, controvertido.
El “Lucho”,
como le solían llamar sus compañeros de profesión y amigos, comenzó su andadura
en el fútbol en las categorías inferiores del club de su ciudad natal, el
Sporting de Gijón, consiguiendo el debut en la máxima categoría del fútbol
español.
El delantero
asturiano fichó por el Real Madrid en 1991, donde alcanzó la fama con Jorge Valdano
en el banquillo. En la etapa con el técnico argentino como entrenador, Luis
Enrique obtuvo un protagonismo vital, marcando un gol muy recordado por culés y
merengues en el Clásico que el Real Madrid gana al Barça por cinco goles a
cero. Un año después decide cambiar de equipo y se marcha al Barcelona,
provocando un enorme rechazo en la hinchada merengue, que se mantenía hasta la
actualidad.
En el Camp
Nou, Luis Enrique alcanzó los momentos más memorables de su carrera
futbolística, de jugador y de entrenador. Como jugador culé consiguió dos
ligas, dos copas, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa. Como entrenador,
tras pasar por el filial del Barça, por el AS Roma y por el Celta de Vigo,
llegó al banquillo del Camp Nou y ganó dos ligas, tres copas, una Champions League
y un Mundial de Clubes, entre los trofeos más destacados. En todos estos
trofeos, Luis Enrique implantó su seña de identidad.
Con la Selección
Española disputó tres Mundiales y una Eurocopa, además de ganar la medalla de
oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. En la actualidad, intentaba devolver
a España a la cima del fútbol, pero un infarto se lo ha impedido. Un
profesional único, enérgico y apasionado por el fútbol.
Un deportista de los
que dejan huella y al que se le va a echar de menos. Hasta siempre “Lucho”.
Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la
asignatura de Periodismo Especializado en Educación y Deporte.
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