Obituario FICTICIO de Margarita Salas
Un infarto acaba con la vida de Margarita Salas
(1938-2018), la gran científica española del siglo XX. El cuerpo sin vida de
Margarita ha sido encontrado en su residencia de Madrid a las 20:00. Su
inesperada muerte supone una profunda tristeza en el mundo de la biología, no
solo en España sino en todo el mundo. Una alumna prodigiosa en su periodo de
estudiante en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde se licenció en
Ciencias Químicas en 1963. Realizó la tesis doctoral en Madrid, de la mano de
Alberto Sols. Después de aprobar la tesis, se marchó a Nueva York a iniciar
investigaciones en el laboratorio de Severo Ochoa, quien le introdujo en el
mundo de la biología molecular.
Su regreso a España, en 1967, supone un antes y un
después en la investigación biológica de nuestro país. Margarita dedicaría todo
su esfuerzo y talento en desarrollar, junto a su marido Eladio Viñuela, la
biología molecular y la bioquímica en España. Nada más aterrizar entró como
profesora de Genética Molecular en la facultad de Químicas de la UCM, puesto
que mantendría hasta 1992. Junto a su labor como profesora se suma su trabajo
en el CSIC, al que se sumó en 1974 y al que destinaría su labor científica
hasta que su corazón dejó de latir. En el CSIC ha centrado sus investigaciones
en la “Replicación y Transcripción del ADN del bacteriófago Phi29”. Con esta
envidiable carrera científica se ha ganado todos los reconocimientos que ha
conseguido durante toda su vida.
Margarita Salas, además de ser una bioquímica prodigiosa,
ha desarrollado una carrera como consejera editorial de numerosas publicaciones
científicas muy importantes. Formaba parte de muchas sociedades e instituciones
científicas de ámbito estatal e internacional.
Era directora, desde 1997, de la Fundación Severo
Ochoa. También ha sido directora del Instituto de España desde 1995 hasta 2003,
año en el que se convierte miembro de la Real Academia Española (RAE).
Además, Margarita pertenecía a la Academia Europea
de Ciencias y Artes, a la American Academy of Arts and Sciences (primera mujer
en conseguirlo) y a la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,
organismo que le concedió en 2016 la Medalla Echegaray, el galardón más alto
que concede esta institución.
Margarita fue pionera, precursora y desarrolladora de
la biología molecular en un país en el que la investigación científica se ha
portado muy mal con los grandes talentos. Consiguió una carrera científica al
alcance de muy pocos y rompió el techo de cristal que impedía a las mujeres
penetrar en el mundo de la biología.
Se trata de un obituario
FICTICIO realizado como práctica de la asignatura Periodismo especializado en
Ciencia y Cultura.
Webs consultadas: Instituto Cervantes, Real Academia
Española, www.amit.es
Comentarios
Publicar un comentario